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Se ha celebrado en Madrid la última edición del encuentro poético

25 de noviembre de 2014

Voces del Extremo: Poesía y desobediencia

En octubre de 2014, se escuchó en Madrid la poesía crítica de Voces del Extremo. Propuestas heterogéneas con las que cincuenta poetas de distintos estilos desafiaron a la realidad desde la palabra.


Bajo el título “Poesía y desobediencia”, desde 2 al 5 de octubre, se ha celebrado en Madrid la última edición itinerante del encuentro poético “Voces del Extremo”. En esta ocasión, la cita se desarrolló enteramente en el solar autogestionado El Campo de Cebada: un espacio arrebatado a la especulación urbanística en pleno centro de la ciudad, gestionado por los vecinos tras haber conseguido la cesión municipal.

Con la elección de este lugar, la organización de Voces del Extremo Madrid 2014, que ha vuelto a apostar por el trabajo y las formas colectivas tratando de dar coherencia al discurso poético y a la práctica política, ha querido contribuir a tender puentes y establecer diálogo entre los espacios y los versos que afrontan una misma problemática: un sistema social regido por la búsqueda de beneficio por encima de la dignidad de las personas y del resto de seres vivos. Y en la misma línea, ha optado por un lugar sin puertas, donde tenía cabida un público heterogéneo, incluido el que habitualmente no se acerca a un recital poético.

Antecedentes: de Moguer a la itinerancia

Todo este planteamiento mantiene el espíritu del encuentro que en 1999, arrancó en Moguer (Huelva), gracias a la audacia y la valentía de Antonio Orihuela. Aquel primer “Voces del Extremo” planteaba recoger aquellas propuestas poéticas críticas que se estaban gestando en el Estado Español en ese momento, respondiendo desde el verso al conflicto socioeconómico y cultural. Con tesón y no sin sortear gran número de problemas, la cita se consolidó y sirvió para aglutinar una serie de prácticas poéticas que se conocían y dialogaban entre sí desde los márgenes con bastante dificultad, hasta convertirse, en la actualidad, en un punto de referencia y en un importante foco de creación y proyección de cultura antagonista.

Diez años más tarde, en 2009, comenzó una edición itinerante de “Voces del Extremo”, complementaria a la onubense, que sirvió para extender y propagar las inquietudes del proyecto y permitir que poetas de otras áreas de la península pudieran también enriquecer ese espacio de relación y de confrontación con la apatía, la alienación y la lucha social: primero en Béjar (2009), y más adelante en Logroño (2010, 2011), y también en Madrid (2013 y ésta última de 2014).

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La gente desobediente que asistió modificaba los sellos con la imagen del Rey

Poesía y desobediencia en Voces del Extremo en Madrid

Bajo una interpretación amplia del sentido crítico de la cultura, abrazados por el lema de “Poesía y desobediencia”, se convocó a casi cincuenta poetas que mostraron la heterogeneidad y la multiplicidad de registros que acompañan una escritura que se rebela a la lógica de la exclusión social, el imperio de la mercancía y del consumo, la dinámica del miedo que quiere ciudadanos pasivos y sumisos.

Entre los poetas participantes, coincidieron voces consagradas y otras aún inéditas en papel, de muy diversas generaciones y estéticas, acostumbradas a la lectura íntima o bien a la agitación perfopoética. Al margen de sus respectivos currículos, todos ellos participaron en igualdad de condiciones, conviviendo y compartiendo la escucha de intervenciones de diez minutos.

La editorial Amargord ha publicado una antología con poemas del encuentro

Las gradas de El Campo de Cebada se llenaron para escuchar y descubrir en un encuentro que, en muchos casos, fue fortuito y sorprendente. Quién sabe si, entre todos los que compartieron su tiempo con este Voces del Extremo, habrá surgido esa semilla que la poesía aspira a dejar para que cada uno cuestione su relación consigo mismo y con cuanto le rodea. Frente al vértigo de recitar en un espacio no habituado ni habitual a la poesía, frente a un público en su mayoría ajeno al verso, los distintos poetas fueron desgranando sus composiciones engarzados por una misma intención: mostrar que la poesía camina por las calles y que, más allá de los prejuicios construidos por la educación formal de unos y el ensimismamiento de otros, apela a los ciudadanos para que puedan repensar la vida.

Además de las lecturas, los espacios de debate buscaron también establecer el diálogo con el público, en la misma línea de romper esa separación entre productor y receptor, entre poeta y espectador. Esa dinámica estuvo en la decisión de cerrar el encuentro con una sesión de micrófono abierto al que se podía sumar cualquier persona interesada en compartir sus poemas, y en el taller de escritura colaborativa y cooperativa en el que el público se convirtió en agente, dispuesto a conversar con las personas que lo rodeaban para, juntos, construir y consensuar poemas. De este modo, todas las actividades confluían en ese deseo de encuentro, descubrimiento e intercambio que también forma parte de la creación poética.

En la programación de Voces del Extremo Madrid, hubo también espacio para la música, con sendos conciertos que cerraron dos de las cuatro noches del encuentro. Con ellos, se mostraron caminos por los cuales la poesía y la música respiraban y transmitían, desde la insumisión, una misma aspiración de esperanza y de transformación. Por otro lado, de manera simultánea a los recitales, siguiendo el cartel de esta convocatoria, se animó a decorar sellos en una reconfortante mezcla de creatividad y ultraje, que nuevamente interpelaba a tomar partido y no sólo a permanecer escuchando desde fuera.

Y con el fin de que los versos de esta edición no se los llevara el viento... la editorial Amargord, como ya hiciera en la anterior edición, ha publicado una antología en la que, sin jerarquías, sin fichas biobliográficas que pudieran hablar más que los textos, dejando que sean los poemas quienes se defiendan por sí mismos, se recopilan obras de todas las personas que participaron en este “Poesía y desobediencia”.

Ese libro, junto con las fotografías, los vídeos, los instantes compartidos a lo largo de cuatro días de encuentro son testigos de mucho de lo que se vivió en El Campo de Cebada, donde aún resuenan los ecos de palabras dispuestas a buscar oxígeno para otro mundo posible y necesario, más deseado que nunca. Con esta última edición, profundizando en un modelo que combina lo nómada con lo permanente, Voces del Extremo continúa acumulando ediciones, experiencias y versos que invitan a reflexionar, con y desde la poesía, acerca de cómo construir otra realidad.

La historia de Voces del Extremo no acaba aquí. Al escribir estas líneas, ya está inmersa en sus preparativos la próxima edición itinerante. Logroño espera su turno… para la primavera de 2015.

Alberto García-Teresa y Ana Belén Martín Vázquez     Voces del Extremo

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