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Refugiados, MasterChef, El monstruito de la cocina...

3 de junio de 2015

Los programas "maltrato" llenan la parrilla televisiva

¡Oh Moloch! ¿Qué esfinge de cemento y aluminio entró en las mentes de Atresmedia y sus clones devorando su inteligencia y su imaginación? [1] ¡Oh Moloch! ¿Cómo es posible que la estulticia, la vejación y el horror: “MasterChef”, “Pesadilla en la Cocina” y “Refugiados, idioticen, aún más, a los yonquis de la pequeña pantalla?


Los programas "maltrato" llenan la parrilla televisiva
B. Kennedy  

Desde tiempos ha “nuestros amos” profesan un odio a muerte al pensamiento razonado y se sienten atraídos por lo tenebroso, lo que produce miedo y paraliza. ¿Será eso una herencia de la cruz y la espada que reinaron en España sobre las ruinas de la República? [2]

Respecto “al bloqueo de la luz neuronal” y, enlazando con lo anterior, Albert Camus nos dice:

El tercer sacrificio exigido por Ignacio de Loyola, es el que más alegra a Dios: “El sacrificio del Intelecto”. [3]

De los tres programas de televisión escrutados, tal vez el más peligroso, el que oculta más mensajes “fobera” (para meter miedo), sea “Refugiados” (Refugees): Tres mil millones de personas “venidas del futuro” amenazan “con acabar con nuestra civilización y quitarnos todo lo que tenemos”.

Cuando estudié Psicología Aplicada [4], comprendí claramente el mecanismo de “la asociación de ideas”. ¿No vivimos en un mundo en el que millones de “refugiados reales” buscan desesperadamente escapar de la hambruna, las guerras, las tiranías, y vivir en territorios prósperos y seguros?

Series como “Refugiados” son percibidas por el subconsciente colectivo como una maldición, un grave peligro, algo que nos acerca a la muerte. El hombre, cuando se siente asfixiado por algo así, lo deshumaniza, y esa degradación inducida, legitima matar, asesinar, “al invasor”.

Lo dicho anteriormente requeriría un libro, no una crónica, pero este no es el momento ni el espacio adecuado.

Junto a “Refugees” tenemos, al menos, otros diez programas gemelos, pero analicemos las otras dos joyas de la corona ya mencionadas: MasterChef” y Pesadilla en la cocina”, donde la vejación produce orgasmos colectivos.

Respecto a “los espectáculos punitivos” [5] como “MasterChef” o Pesadilla en la Cocina”, no entiendo cómo la gente disfruta con el maltrato de los que soportan - por necesidad, por unas monedas- que los humillen ante millones de espectadores, incluyendo familia y amigos.

Y vuelve a cantar ¡Quiririquí! El Noble Gallo Beneventano para recordarnos que hubo que suprimir “Las mañanas de la Cuatro” de Jesús Cintora porque ese programa “formaba”, no informaba. ¡Arriba España! ¡Y que a nadie se le ocurra pitar el himno nacional!

Javier Cortines    Nilo homérico

Notas

[1El autor intercala ahí una célebre sentencia del poema “Howl” (Aullido) de Allen Ginsberg de la Beat Generation, Generación Golpeada. Moloch, dios fenicio, sirio, etc, que exigía sacrificios humanos.

[2El autor intercala aquí una frase de Eduardo Galeano. De su relato “El origen del mundo” (El Libro de los Abrazos).

[3“El Mito de Sísifo”. .

[4En el Centro de Psicología Aplicada (CPA) de Madrid, en la década de los años ochenta del siglo pasado.

[5Expresión utilizada por el psicólogo, sociólogo y filósofo francés Michel Foucault en su obra “Vigilar y Castigar”.

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1 Mensaje
  • Anónimo 6 de junio de 2015
    10:30

    Cierto, pura basura, puro horror, mierda absoluta, idiotización galopante, destrucción masiva de neuronas, fomento desbocado del retraso mental profundo.

    La verdad es que cuando uno casualmente impacta, haciendo zapping, con alguna de estas porquerías genocidas televisivas se queda aterrorizado de que esa cosa pueda existir y que haya millones de incautos que se traguen eso.

    Y eso por sólo hablar de algunos programas, porque esto es lo generalizado en cualquiera de las televisiones, radios, periódicos, etc.

    Estos criminales del genocidio bancario, etc. no tienen mayor objetivo que el de destrozar la cultura, la dignidad humana, etc.

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