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Microcréditos, servicios financieros o comunidades autofinanciadas

25 de noviembre de 2015

Las finanzas éticas como herramienta de empoderamiento de la mujer

A fecha de hoy se han producido 93 feminicidios en todo el Estado español, mientras que durante todo el año 2014 hubo 126.742 denuncias por violencia machista. Desde varias entidades que trabajan por los derechos de la mujer señalan que el apoderamiento es la herramienta más potente para impedir que se den estos casos. Muchas de estas entidades trabajan con las finanzas éticas para invertir y financiar proyectos que trabajen para acabar con la discriminación de la mujer


Las finanzas éticas como herramienta de empoderamiento de la mujer
Comunidad Autofinanciada (CAF)  

Más allá de las 93 mujeres que han muerto a manos de sus maridos o ex-parejas, se cifran estos asesinatos en 800 casos desde el 2003. Paralelamente, los juzgados reciben, cada día, 266 denuncias por violencia de género, de las cuales poco más de un 60% acaban en condena, la cifra de mujeres que acuden al juzgado para denunciar estos casos es superior a hace dos años.

Para poner fin a esta lacra, un gran número de entidades, sobre todo con perspectiva de género, consideran el empoderamiento como el mejor camino para cortar de raíz estas problemáticas. Incluso artículos de la ONU, a Onuwomen, consideran que "las causas de la violencia contra las mujeres se basan en la discriminación".

En este sentido, se reivindican las Finanzas Éticas y Alternativas como interesantes herramientas complementarias a los procesos de apoderamiento de las mujeres. Las Comunidades Autofinanciadas (CAF) son un ejemplo de estas herramientas. Se trata de pequeños sistemas financieros de carácter informal y a pequeña escala para personas excluidas del crédito tradicional. Algunas CAF, como un ejemplo concreto en Sevilla, han sido creadas por mujeres que han sufrido violencia de género y necesitan apoderarse, y así lo explica en un artículo Núria Mateos. Aún así, las finanzas éticas tienen que servir también, en la línea del ejemplo de Onuwomen, para atacar un sistema de discriminación, y evitar así que se produzcan estos casos.

Por otro lado, Oikocredit, como entidad de finanzas éticas orientada a ofrecer servicios a personas en riesgo de exclusión al Sur, trabaja en varios proyectos con perspectiva de género, que pretenden apoderar las mujeres en países de desarrollo y evitar la discriminación. Hay muchos ejemplos, pero dos de los más destacables son la Cooperativa de Ahorro y crédito Maimón (COOPMAIMON) , en la República Dominicana, o la Fundación Mujer de Costa Rica.

El caso de COOPMAIMON es una organización socia de Oikocredit que provee servicios financieros (crédito y ahorros), formación y programas a mujeres empresarias. Cuenta con más de 70.000 socios y socias, y un ejemplo fueron las dos hermanas Nancy y Fidelia Espinal, que pudieron abrir una empresa de transportes, Taxi Maimón, con la ayuda de su familia. De este modo, rompieron los roles de género, más en la República Dominicana donde aseguran que "hay una cultura muy masculinizada".

La Fundación Mujer es, por su parte, una intermediaria microfinanciera que presta servicios a personas microempresáias, en gran parte a mujeres de Costa Rica. Además ofrece servicios de
banca colectiva a mujeres que no tienen garantías para solicitar los préstamos, así como otros servicios no financieros, de formación, autoestima y habilidades empresariales.

En el caso de microcréditos a países del Sur, hay que destacar que las mujeres acostumbran a ser mejores pagadoras de los préstamos que los hombres, pero más importando todavía su apoderamiento solo generar mayores efectos positivos en la mejora de la calidad de vida de sus comunidades y familias.

El Salmón Contracorriente  

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