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Las empresas españolas podrán instalarse en Andorra

24 de junio de 2015

El Convenio de No Doble Imposición de Andorra y España, un acuerdo fiscal con trampa

Un Convenio de No Doble Imposición entre Andorra y España se firmó a principios de 2015 y entrará en vigor en 2016. En teoría, tal acuerdo pretende evitar que se paguen impuestos dos veces en ambos países que mantienen relaciones económicas e intercambian productos, servicios y pagos. A primera vista parece positivo, pero...


El Convenio de No Doble Imposición de Andorra y España, un acuerdo fiscal con trampa
acfcs.org  

El Parlamento de Andorra aprobó en septiembre de 2009 una “Ley de Intercambio de Información Fiscal a solicitud previa”. Como es sabido, la OCDE propuso hace un tiempo que los llamados paraísos fiscales pudieran abandonar la lista negra de la OCDE de tales paraísos si firmaban doce acuerdos de intercambio de información fiscal con otros tantos estados. Tal acuerdo se considera requisito previo para cualquier otro tipo de acuerdo bilateral fiscal, como es el caso de los convenios entre países para evitar la doble imposición. Pero hay truco.

¿Ya no hay paraíso fiscales?

Oficialmente, según la OCDE (que santa Lucía les conserve la vista), ya no quedan paraísos fiscales en el mundo o tal vez un par en islas remotas del Pacífico. Porque las docenas de paraísos fiscales, que la OCDE tenía censados, dejaron de serlo (en teoría) porque firmaron todos y cada uno una docena de acuerdos de intercambio de información fiscal con otros tantos países, como reclamaba esa organización para ser borrados de la lista negra. Lo malo es que esos acuerdos de facilitar datos económicos y fiscales son irrelevantes porque no tienen incidencia real en el mundo global de las finanzas, los movimientos de capitales y el fraude fiscal. ¿Qué importancia tiene, por ejemplo, un acuerdo de facilitar información fiscal a petición previa entre Letonia y la isla de Man? Pues así hasta unos setenta acuerdos con países irrelevantes económicamente o también paraísos fiscales y todo queda en casa.

Por tanto, ese pretendido intercambio de información no es tal, ni merece tal nombre para afrontar el muy grave problema de la evasión fiscal global. Porque los paraísos continúan siendo territorios con secreto bancario y opacidad financiera, que son los que permiten el fraude fiscal planetario.

Volviendo al acuerdo con Andorra, el convenio permite a empresas extranjeras o globales de los estados firmantes instalarse en Andorra y disfrutar de un trato fiscal preferente. Porque la pequeña y encantadora Andorra ya ha hecho reformas legales para atraer a empresas y corporaciones internacionales, inspirándose en estados como Luxemburgo, Holanda, Irlanda, Chipre o Malta. Que tienen en común la tolerancia y condescendencia fiscales, así como la consagración del secreto bancario como nuevo sacramento y la opacidad financiera como atmósfera a respirar.

Y puesto que Andorra quiere ser muy competitiva fiscalmente para atraer a grandes empresas, ha diseñado un mapa fiscal que hará la boca agua a muchos presidentes y consejeros delegados de consejos de administración de grandes empresas globales y corporaciones, así como de poseedores de grandes fortunas.

Fiscalidad barata

La nueva fiscalidad andorrana de impuestos sobre la renta para individuos no residentes, sociedades y renta de actividades económicas propone un tipo impositivo máximo del 10%. En España, el tipo impositivo de sociedades es el 30%, aunque los atajos legales que el gobierno ofrece graciosamente a grandes empresas y fortunas logren que finalmente paguen un tipo impositivo del 20%. Incluso menos. Además, en Andorra, la fiscalidad indirecta se concreta en un impuesto general cuyo tipo impositivo no puede sobrepasar el 4,5%. ¿Hay ahorro de impuestos o no?

Andorra propone un tipo impositivo a sociedades máximo del 10% frente al 30% de España

Sabido es que los paraísos fiscales, que ahora se hacen llamar centros financieros offshore que es más elegante, buscan clientes de elevado patrimonio. Ricos y muy ricos que necesiten sociedades pantalla y otras estructuras oscuras para no ser identificados como verdaderos dueños de grandes fortunas. Para no pagar impuestos o muy pocos. El nuevo modelo fiscal de Andorra pretende atraer a esas empresas y fortunas con la firma de Convenios de No Doble Imposición. ¿Para no pagar el mismo impuestos dos veces? Sí, claro, pero también para pagar menos, mucho menos. Porque la evasión fiscal se sustituye en parte por la elusión de impuestos, que no está tipificada penalmente, pero es tan nefasta como aquélla. En definitiva, los paraísos fiscales o centros financieros offshore se inventaron para que quienes más poseen y ganan no paguen impuestos o muy pocos. Y así, las empresas españolas o internacionales que operan en España podrán instalarse en Andorra y pagar mucho menos. El Convenio de doble imposición es el atajo para facilitar esa elusión fiscal. Que esa es la voluntad política lo demuestra que la ministra española de Fomento, Ana Pastor, ha recomendado con ardor a los empresarios españoles que elijan Andorra como país de referencia para sus inversiones. Por cierto, hay curiosidad por ver cuanto tardan en instalarse en Andorra las empresas del Ibex35.

Que fortunas y grandes empresas paguen menos

Recordemos pues que, cuando entre en vigor el convenio entre España y Andorra, toda empresa que se instale nominalmente en Andorra, aunque actúe y produzca en España, pagará un tipo de impuesto de sociedades del 10%. Pero podrían pagar menos, porque Andorra pretender ser fiscalmente muy competitiva y el modo es que empresas y fortunas paguen cuantos menos, mejor.

También demuestra esa voluntad la Confederación Empresarial Andorrana, encantada y feliz porque su país "lidera un modelo fiscal tremendamente atractivo que combina las mejores virtudes de Luxemburgo, Suiza, Irlanda, Holanda, Chipre y Malta”. Un motivo de severa preocupación, si esos países fiscalmente oscuros y opacos son el modelo.

Y la preocupación es debida que ésta es una ecuación sencilla. Si los impuestos no son justos ni progresivos ni suficientes, el estado no recauda lo que necesita para cumplir su papel. Y las consecuencias de la insuficiencia fiscal por elusión, evasión o legislación complaciente y regresiva, las paga el pueblo trabajador. Con más impuestos, directa e indirectamente, y perdiendo servicios públicos y derechos.

Según Tax Justice Network el dinero oculto en paraísos fiscales supere los 30 billones de dolares


Para justificar la firma del acuerdo de No Doble Imposición, el gobierno español dice que ese convenio facilitará el intercambio de información fiscal, importante para luchar contra el fraude fiscal. Pero no es cierto. El secreto bancario y la opacidad financiera son condiciones sine qua non de los llamados centros offshore. Y se mantienen. Para muestra, un botón. En la investigación de presunta evasión fiscal de la familia del ex-presidente de Castaluña, Jordi Pujol, con depósitos millonarios en Andorra, continúa negándose información sobre cuentas, depósitos y movimientos económicos de esa fortuna.

En ámbitos jurídicos relacionados con las finanzas en España se ha calificado “de excelente, a la vez que deseada, la noticia de la firma del Convenio de No Doble Imposición entre los gobiernos de Andorra y España (…), que aportará garantía jurídica a las inversiones de los agentes económicos en ambos estados y excelente también por la eliminación de los costes fiscales “. Esta claro, ¿no?.

Desde los ochenta, las élites económicas y financieras, y los gobiernos a su descarado servicio, iniciaron una implacable ofensiva para reducir el pago de impuestos a quienes más poseen y más ganan. El citado convenio es un hito más en ese empeño.

Lo peor es, como denuncia José Luis Escario en “Paraísos fiscales: agujeros negros de la economía globalizada”, que las grandes empresas y fortunas de todo el mundo evaden un billón de dólares en impuestos por medio de los paraísos fiscales. O centros offshore, tanto monta, monta tanto. Billón según cálculo europeo; es decir, un millón de millones. Y más exasperante e indignante es que las fortunas evasoras de impuestos en paraísos fiscales sean propiedad de algo más de 90.000 personas: 0,001% de la población mundial. ¡Una milésima del uno por ciento de todos los habitantes del planeta! Calderilla.

Que todo esto es muy grave lo demuestra que, según cálculos y estimaciones de la organización global Tax Justice Network, el dinero oculto en los paraísos fiscales probablemente supere los 30 billones de dólares; un tercio del PIB mundial. Si esta enorme suma de dinero pagara los 300.000 millones de impuestos que debería, acabaría el hambre en el mundo, por ejemplo, y la crisis de deuda y del euro probablemente empezarían a ser historia.

Xavier Caño Tamayo    ATTAC

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