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Semana de Lucha Campesina 2017

19 de abril de 2017

Contra el acaparamiento y por el acceso a la tierra

El capitalismo financiero busca imponer su lógica competitiva y depredadora sobre todos los territorios, concentrando poder y recursos cada vez en menos manos. Su modelo se ha llevado por delante no pocas culturas y colectividades, pero aún siguen en pie comunidades dispuestas a resistir y construir redes desde las que reconquistar espacios de autogobierno, como La Vía Campesina. Sus luchas y resistencias se hacen especialmente visibles con ocasión de la Semana de Lucha Campesina, que se celebra globalmente, y que este año, en Madrid, discurre entre el día de la lucha Campesina el 17 de abril y el día de la Madre Tierra y van unidos a la campaña Salva el Suelo.


Contra el acaparamiento y por el acceso a la tierra
Sara Giralt (CC)  

Sin tierra, nada. Contra el acaparamiento de tierras

Según OXFAM, la compañía de agrocombustibles New Forest Company, ha provocado mediante el acaparamiento de tierras el desalojo forzoso de 20.000 personas en Uganda. No sucede solo en lejanos países: “Nos están echando de aquí, es nuestra forma de vida” señala una vecina de Retortillo (Salamanca) donde se han talado ya 2.500 metros cuadrados de encinar sin permiso, para construir una mina de uranio.

El acaparamiento de tierras es un fenómeno que consiste en la compra masiva de terrenos por parte de empresas, sin contar con los derechos y necesidades de las personas que habitan el territorio (las cuales suelen ser expulsadas de este), y generalmente a costa de provocar un gran impacto medioambiental.

Estas compras suelen transformar un terreno que garantizaba alimento a la población local, a un “desierto verde” de cultivos usados para agrocombustibles, para alimentar otras regiones más ricas, o con el simple propósito de especular con él.

Paradigmático es el caso de África, que en los años 70 vira su agricultura (de forma orquestada por el FMI) de una familiar, de subsistencia (pero que les permitía exportar) a una basada en las grandes propiedades, las cuales son en su práctica totalidad empresas y gobiernos extranjeros, que ha agravado hambrunas como la del Cuerno de África, y obliga a muchos países a importar alimentos básicos.

No queremos que esto ocurra, ni allí ni en ninguna parte, y por eso reivindicamos el fin de estos procesos de acaparamiento, como única forma de garantizar la soberanía alimentaria de los pueblos. Por ello, para denunciar estos y otros muchos casos y reivindicar los derechos del campesinado, el 17 de abril, personas de diversos colectivos del movimiento agroecológico y por la soberanía alimentaria como Madrid Agroecológico, Ecologistas en Acción, ESPEM, Bajo el Asfalto está la Huerta o la Red Agroecológica de Lavapiés han realizado un acción denuncia. El monumento del pueblo de Madrid a la Constitución se ha convertido en el escenario donde mostrar “al pueblo de Madrid con la lucha campesina”. Han levantado azadas, guadañas, bieldos, palas y horquillas con una pancarta en recuerdo y en solidaridad con las luchas por los derechos de campesinos y campesinas a sus territorios, a la tierra, al agua y las semillas, en lo que ha supuesto el inicio de la semana de lucha campesina.

Semana de lucha campesina

Sin campesinas, este mundo sería mucho más vulnerable


Fue un 17 de abril de 1996, cuando en Brasil tropas de la policía militar del estado de Pará asesinaron a 19 campesinas y campesinos que luchaban por el acceso a la tierra y a la justicia. Brasil es uno de los países con mayor desigualdad, en el que la riqueza, los recursos y la propiedad de la tierra está más concentrada y donde se siguen produciendo situaciones de expulsión, acoso y asesinato para socavar las reivindicaciones campesinas. Pero no, el fenómeno no es exclusivo de Brasil, y para denunciarlo y reivindicar sus derechos, La Vía Campesina estableció el 17 de abril como el Día Internacional de la Lucha Campesina: una jornada de acción y movilización global.

En Madrid, distintos colectivos apoyan a las campesinas y campesinos que luchan por el acceso a la tierra y a la justicia con actos a celebrar entre el 17 y el 22 de abril. En esta ocasión, haciéndonos eco de La Vía Campesina, queremos llamar la atención sobre el acaparamiento de tierras, la expulsión de campesinas y las barreras de acceso a la tierra. Porque sin campesinas, este mundo sería mucho más vulnerable, queremos fortalecer la solidaridad y la resistencia y profundizar la alianza entre el medio rural y la ciudad, a favor de un proyecto de sociedad basada en la justicia social y en la dignidad de los pueblos.

Las actividades de sensibilización y apoyo, culminarán el 22 de abril, con una mesa redonda y abierta, en la Plaza del Reina Sofía, sobre el acceso a la tierra, luchas y resistencias contadas por sus protagonistas, hasta Madrid llegarán desde Retortillo miembros de la Plataforma Antinuclear Salamanca, para contarnos su lucha contra la mina de uranio a cielo abierto (ver recuadro), llegarán también pobladores de Fraguas, que llegaron a ese pueblo abandonado, lo ocuparon y con su esfuerzo y energía le dieron nueva vida y que ahora se enfrentan al desalojo y condenas.

Es importante traer sus voces al corazón de la capital y recordar que son ellos y ellas, allá en sus pueblos, quienes mantienen vivos los territorios de los que las urbes dependen absolutamente para su supervivencia. Son ellos y ellas quienes, con sus prácticas campesinas y su recuperar conocimientos locales, cuidan del suelo, de la tierra y de la biodiversidad cultivada y silvestre. Por eso, este año, una vez más, juntas, “recordamos sus luchas, exigimos justicia”.

Revuelta en Retortillo

Al oeste de la provincia de Salamanca la empresa australiana Berkeley está construyendo la única mina de uranio a cielo abierto de Europa Occidental. El establecimiento de una mina de estas características en los términos municipales de Retortillo y Villavieja de Yeltes, afectará a una zona que es parte de la Red Natura 2000, por su valor ecológico. Su construcción podría frustrar dos programas ambientales cofinanciarlos por la UE y la Junta de Castilla y León, orientados a mantener y recuperar los ríos y humedales mediterráneos, a los que se habían destinado 5 millones de euros. Las obras necesarias supondrían un destrozo irreversible, al talar miles de encinas, alcornoques y robles, de un bosque mediterráneo en un perfecto estado de conservación.

A los vecinos de la comarca, les preocupa la posible contaminación del aire, la tierra y las aguas de sus ríos, que podrán perjudicar a sus cultivos, ganados y a su propia salud


Gran parte de la población de la comarca rechaza totalmente la construcción de la mina, como demuestra la creación de dos plataformas populares en contra de la mina: Stop Uranio y Plataforma Antinuclear Salamanca y las 1.500 alegaciones presentadas al trámite de información pública realizado. Varios vecinos han denunciado que se vieron abocados a vender sus terrenos ante las amenazas de una inminente expropiación con " justiprecios ridículos”.

A los vecinos de la comarca, les preocupa la posible contaminación del aire, la tierra y las aguas de sus ríos, que podrán perjudicar a sus cultivos, ganados y a su propia salud. En este mismo sentido estudios de investigadoras de la UCLM aseguran que “cualquier aporte de aguas procedentes de la planta y de la mina, aunque hayan pasado por un tratamiento específico, supone una seria amenaza para el estado del río Yeltes y la flora y fauna que alberga". La vecina Portugal, cuya frontera se encuentra a escasos 40 km., ha pedido formalmente a España el envío de la declaración de impacto ambiental aprobada por la Junta de Castilla y León, ante los posibles problemas de contaminación radiológica por metales pesados
Aunque la obra ya no cuenta con la autorización del Ministerio de Industria desde el 18 de enero de 2017, a la espera del informe del Consejo de Seguridad Nuclear, en los últimos meses Berkeley ha realizado una balsa de 25.000 m2 y 16 m de profundidad para lo cual ha deforestado toda esa zona, arrancando sin permisos, entre 1.000 y 1.500 encinas centenarias, según los vecinos, si bien, la empresa las cifra en 250.

Desde el pasado martes 4 de abril la Comisión Territorial de Medio Ambiente y Urbanismo de la Junta de Castilla y León, ante las protestas de numerosos colectivos, ha suspendido por un período de dos meses la concesión del uso excepcional en suelo rústico para el proyecto de mina de uranio, hasta que el Ayuntamiento de Retortillo informe sobre el carácter de interés público del proyecto y las 1.500 alegaciones presentadas al trámite de alegaciones públicas del proyecto.

Madrid Agroecológico    Madrid agroecológico

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