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Parte 2

3 de enero de 2015

Anarquía y Economía: Colectivismo

El colectivismo fue cogiendo fuerza con el paso del tiempo en el siglo XIX, quedando atrás el Mutualismo, término que ya se comentó en el artículo previo. Estas ideas fueron cogiendo fuerza mientras lo comentado por Proudhon se quedaba atrás, con muchas críticas por parte de estos nuevos teóricos anarquistas. Entre las ácratas que pertenecieron ideológicamente a esta corriente económica estaban anarquistas famosos como Ricardo Mella, Luigi Fabbri, Bakunin o Anselmo Lorenzo.


Anarquía y Economía: Colectivismo

Mijaíl Aleksándrovich Bakunin, fundador de la I Internacional de los trabajadores, fue el principal defensor de este planteamiento anarquista. El colectivismo basa su ideario económico en la expropiación al capitalismo, buscando que sean los trabajadores los que pongan en funcionamiento los medios de producción y ellos sean los responsables de su administración. Los recursos naturales de los que disponían los campesinos o las herramientas de trabajo que tenían los obreros debían de ser puesto al servicio de la comunidad, lo que definía esta corriente como el pensamiento colectivo, frente al individualismo planteado por otros autores ácratas. El dinero obtenido mediante el trabajo se repartiría de una manera legítima, o bien poniéndose entre ellos de acuerdo para un reparto específico o bien pagando a cada trabajador una proporción entre lo obtenido para todo el colectivo y su esfuerzo individual.

Los trabajadores de una sociedad colectivista se organizarían en Asociaciones por Afinidad (Confederadas al principio federativo), un grupo de trabajadores sin jerarquías que responde de manera flexible a las distintas situaciones que pudiesen plantearse y utiliza un modelo descentralizado. Los trabajadores son voluntarios, ellos deben de trabajar lo que ellos crean conveniente o lo que ellos hayan acordado con el grupo de trabajadores previamente.

El Colectivismo, como corriente anarquista para la sociedad, también veía necesario que el Estado fuese abolido por estar siempre corrompido y crear jerarquías privilegiadas que vendrían a ocupar el puesto de los anteriores tiranos. La autoridad defendida era de carácter colectivo y público, debía de prevalecer el respeto entre todos los seres humanos ante todo. Otra de las consignas era la típica frase que fue repetida de manera incansable durante las revoluciones de los últimos siglos como "Igualdad, Libertad, Fraternidad", lo que dejaba bien clara la influencia de esas ideas todavía en el siglo XIX. De esta manera, los anarquistas Colectivistas, creían que eliminarían las desigualdades sociales y económicas de la sociedad, tratando de crear un mundo más justo y con una mentalidad mucho más solidaria.

El Colectivismo recibió fuertes críticas, al igual que ellos hicieron previamente con la corriente Mutualista, de los Comunistas Libertarios. Entre las críticas que recibió el colectivismo fue por su manera de retribuir según el mérito, algo que chocó, como veremos en el siguiente artículo, con el Comunismo Libertario defendido por Kropotkin, entre otros.

Para más información consultar los siguientes libros:

Bakunin, Mijail. Federalismo, Socialismo y Antiteologismo.

Mella, Ricardo. Libre Cooperación y Colectivismo Anarquista.

Aene Zeta    V de Verdad News

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