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El crecimiento económico no implica crecer en bienestar

28 de marzo de 2015

6 indicadores alternativos al Producto Interior Bruto

¿Qué es crecimiento económico? Casi todos los políticos, cuando hablan de "crecimiento" se refieren al crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB), y no al crecimiento del bienestar de la gente. Con el PIB pretenden medir la calidad del desarrollo de un país, pero es una medida muy mala y que está haciendo mucho daño, porque sólo mide la cantidad de dinero que se mueve en un país, y no en qué se gasta.


6 indicadores alternativos al Producto Interior Bruto
Ciudades Emergentes (cc)  

Veamos algunos ejemplos que hacen que suba el PIB. A esto le llaman "crecimiento económico":

  • Un bosque sólo influye en el PIB si se tala y se vende su madera. Si se deja vivo, no tiene valor para el PIB, y por tanto no mejora la economía.
  • Dejar luces encendidas hace subir el PIB. No importa si ese gasto sirve para alumbrar a alguien o no.
  • Tener mala salud, hace subir el PIB, porque genera gastos en cuidados y medicinas. Un país enfermo con dinero para pagar sus medicinas, tendrá mejor PIB que un país sano.
  • El excesivo tráfico de vehículos genera más accidentes, mayor consumo de combustible, y enfermedades respiratorias, todo lo cual aumenta el PIB. Mejorar el transporte público no es buena idea si queremos subir el PIB.

Para aumentar el PIB, los políticos decidieron en 2014 que la prostitución y el narcotráfico se tuviesen en cuenta al calcular el PIB. ¡Qué fácil es subir el PIB!

Como vemos, el PIB es una mala medida, incluso aunque viviéramos en un planeta con recursos infinitos. Pero por desgracia, los recursos son finitos y menguantes, por lo que es urgente reducir nuestro consumo de materiales y de energía, y reconducir nuestro crecimiento, no hacia crecimiento económico, sino hacia crecimiento en bienestar, en justicia, en equidad, y en sostenibilidad. De hecho, los recursos (bosques, pesca, minerales...) han sido ya tan fuertemente explotados que somos muchos los que vemos que los países ricos deberían reducir su PIB, por justicia global. Es lo que se ha llamado decrecimiento.

Los gobernantes deben entender que la gente demanda mejoras en su calidad de vida, y no a cualquier precio. La gente no quiere comprar ropa barata a costa de la semi esclavitud de trabajadoras (niñas incluso) en Bangladesh. Los que compran esa ropa no son responsables (si ignoran lo que esa ropa esconde). Los máximos responsables son los que lo hacen, y los gobiernos que lo consienten a sus empresas, o en su territorio.

Mucha gente piensa que si aumentamos el consumo, crecerá el PIB y se crearán empleos. Es posible. Pero si no se tienen en cuenta factores de sostenibilidad, serán empleos NO sostenibles. Talar un bosque crea empleo, pero cuando el bosque se agota sólo queda destrucción, y los empleos que se crearon, se pierden.

La austeridad es mejor que gastar dinero en algo insostenible, que nos hunde más en el problema.

Ya hay medidas alternativas al PIB que usan más factores que el meramente monetario. Examinemos algunas de manera rápida, empezando por la más importante:

1. Indicador de Progreso Genuino o Real (IPG)

Definido por Lew Daly, el IPG se usa ya en algunos estados de EE.UU. (Maryland o Vermont). Si comparamos el PIB con el IPG en ese país, vemos que mientras el primero no ha parado de subir, el segundo es casi estable desde 1968. Ahí se muestra que mientras una minoría gasta más dinero, hay sectores de la sociedad que están empeorando en aspectos claves de la calidad de vida. Mientras el PIB sólo mide un aspecto, el IPG incluye 26 indicadores en 3 áreas temáticas:

Indicadores económicos: Incluyen medidas económicas, como los gastos en general, pero también tienen en cuenta la duración de los bienes duraderos (electrodomésticos, coches...). Esto último beneficiará a las sociedades que construyan bienes más duraderos, evitando la obsolescencia programada. El PIB en cambio, crece más cuánto más se rompan las cosas. El IPG también tiene en cuenta lo que llama subempleo (desempleados crónicos, a tiempo parcial sin desearlo, etc.), además de la desigualdad de ingresos, y las inversiones netas (deudas y déficit).

Indicadores ambientales: Miden la contaminación del aire, del agua, y por ruido, además de la pérdida de ecosistemas (humedales, tierras de cultivo, bosques...). También se cuantifican los daños del cambio climático (93 dólares por tonelada de CO2), los costos del agotamiento del ozono, y los costos del agotamiento de recursos no renovables. Sin embargo, el actual PIB considera beneficioso el agotamiento de recursos, porque ese proceso mueve dinero.

Es absolutamente inaceptable que no se mida la ecología

Indicadores sociales: En este apartado se pretende medir la calidad de vida de las personas. Por tanto, considera positivo y cuantifica actividades que el PIB ignora totalmente: tareas del hogar, cuidados de los hijos, trabajo de voluntariado, valor de la educación, y el uso de infraestructuras. Ahora como algo negativo, mide el coste del crimen, si el tiempo libre disminuye, los gastos familiares para contrarrestar la contaminación (por ejemplo, en China mucha gente compra aparatos purificadores de aire, lo cual es bueno para el PIB, pero demuestra una peor calidad de vida), el coste de los accidentes de tráfico, y el coste en los desplazamientos (pagar el medio de transporte, y por emplear tiempo que podríamos usarlo en otra actividad más agradable o productiva). En general, se trata de valorar como negativas las principales cosas que empeoran la calidad de vida de la gente.

2. Sistema de Contabilidad Ambiental Económica Integrada (SCAEI)

Elaborado por la ONU en el lejano 1993, el SCAEI incluye un completo análisis ambiental, aunque deja fuera aspectos que sí mide el ya visto IPG. Sintetizando, el SCAEI incluye el agotamiento de los recursos naturales en la producción y el consumo final, además de los efectos de la contaminación causada por las actividades de producción y consumo en la calidad del medio ambiente (emisiones).

El SCAEI amplía el concepto de capital para abarcar no sólo el capital producido por el hombre sino también el capital natural no producido, como los recursos marinos o los bosques tropicales, la tierra, el suelo, los activos del subsuelo (yacimientos minerales), y los recursos aire y agua.

3. PIB Verde

Consiste en dar valor económico a los daños provocados a la Naturaleza, y restarlos al PIB tradicional. China prometió usarlo, pero los resultados fueron tan negativos que se descartó usar el PIB Verde, pues resultó mejor para la economía taparse los ojos a los daños ambientales. Aunque no es fácil medir el valor de la biodiversidad, de los bosques... lo cierto es que es un error muy grave no medir nada de eso, y eso es justamente lo que hace el actual PIB.

4. Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Definido por la ONU, usa 3 parámetros para medir la calidad de vida de un país:

  • Esperanza de vida,
  • Nivel de vida digno (PIB per cápita), y
  • Educación (años de educación obligatoria, alumnos matriculados en distintos niveles, y tasas de alfabetización).

Es una medida muy referenciada, pero muy incompleta, pues no mide nada de lo ambiental, ni la desigualdad existente. Para evitar la injusticia de no considerar la desigualdad existe el IDH ajustado por desigualdad, que será igual al IDH en un país en el que no haya desigualdad en salud, educación e ingresos (los 3 únicos aspectos que se tienen en cuenta).

5. Indicadores tipo Huellas: La huella ecológica y la huella hídrica

Miden la sostenibilidad de una región, producto o actividad, respecto a su consumo de recursos naturales. Valores altos de estos indicadores indican un alto consumo de recursos, es decir, mayor huella indica menor sostenibilidad. La huella ecológica mide la cantidad de territorio que se requiere para mantener una actividad o modo de vida, y la compara con el territorio disponible real. Todos los países industrializados necesitan para mantener su estilo de vida más del doble del territorio que poseen, por lo que están usando recursos que, en justicia, corresponden a otras personas. La huella ecológica es una de las medidas que usa el Informe Planeta Vivo de WWF.

Por su parte, la huella hídrica mide el volumen de agua dulce empleado por un producto, empresa, país... teniendo en cuenta todo su ciclo y no sólo el empleo directo de agua. Así, por ejemplo suelen sorprender estos datos:

  • 1 kg. de oro requiere 230 000 litros de agua (además de la contaminación que no se cuenta aquí);
  • 1 kg. de carne de vaca requiere utilizar 13 000 litros de agua (y también produce contaminación que no contamos);
  • 1 kg. de pollo necesita 3 920 litros de agua;
  • 1 camiseta de algodón, 2 700 litros de agua;
  • 1 kg. de papel, 2 000 litros de agua;
  • 1 café necesita más agua que la que se bebe: 140 litros de agua;

¿Cuál es la huella ecológica de lo que usas cotidianamente, o de lo que fabrica tu empresa? Por internet hay webs que te permiten calcular tu huella personalizada.

6. Felicidad Interior Bruta (FIB)

Conscientes de que tener muchos bienes materiales no implica tener felicidad, en Bután definieron este indicador que tiene en cuenta la asistencia sanitaria, el tiempo disponible para la familia y los amigos, la conservación de los recursos naturales y el medio ambiente, o el disfrute del arte. Así por ejemplo, reducir la jornada laboral es sin duda una buena medida, porque no sólo se reduciría el paro, sino que tendríamos más tiempo libre. La idea es muy interesante, siempre que no sirva para dejar de preocuparse por la pobreza y la desigualdad.

Conclusión

Sin quitar importancia al hecho de medir la economía, es absolutamente inaceptable que no se mida la ecología. Decía Georgescu-Roegen que «la economía debe ser una rama de la biología (...). Somos una de las especies biológicas de este planeta, y como tal estamos sometidos a todas las leyes que gobiernan la existencia de la vida terrestre».

Aunque todos los indicadores tienen su utilidad práctica, el indicador que debería estandarizarse debiera ser, por ahora, el IPG, ya que es suficientemente completo. La ONU, y todos los gobiernos, deberían calcularlo y estudiar en qué aspectos se puede, o se debe, mejorar en cada país o región, para conseguir una sociedad mejor para todos.

A partir de ahora, cuando alguien hable de que hay que potenciar el "crecimiento", tal vez queramos preguntar: "¿Crecimiento de qué? ¿de PIB? NO, GRACIAS".

Pepe Galindo     Blog Sostenible

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4 Mensajes
  • Carlos Luis Cristóbal 10 de abril de 2015
    17:53

    Me ha parecido extremadamente útil este artículo. Muchas gracias por compartirlo

    Responder a este mensaje

  • Ramon 12 de abril de 2015
    13:41

    Michael Porter argumenta l’adopció d’un nou indicador de rendiment Nacional per guiar l’estratègia de desenvolupament
    Michael argumenta la adopción de un nuevo indicador de rendimiento nacional para guiar la estrategia de desarrollo
    http://www.socialprogressimperative.org/data/spi

    Responder a este mensaje

  • Ramon 12 de abril de 2015
    21:35

    Dos corolarios de la nueva economía de la transacción basada en el conocimiento. Primero, los intercambios no monetarios de conocimiento no se pueden medir de la manera tradicional, por ejemplo, no salen al PIB. Los mercados informales del conocimiento no se consideran como mercados. Fíjense en la lejanía de estos nuevos mercados sin transacción monetaria y sin coincidencia espacio-tiempo con los mercados tradicionales. Y, les dejo, para su perplejidad, la sorpresa de saber que toda esta nueva dimensión de la economía no se está midiendo correctamente. Y, más aún, pregunten por qué todavía seguimos hablando de la economía, por ejemplo de su PIB, como una dimensión vinculada al territorio. Por qué seguimos hablando de economía catalana o española si el intercambio cada vez es menos físico y más digital, si no tiene lugar en mercados organizados en el tiempo y el espacio.

    Y, segundo, puesto que el conocimiento es la verdadera moneda de cambio, los roles tradicionales de los agentes económicos se diluyen aceleradamente. Si trabajan con el conocimiento, y vale el conocimiento de todo tipo -científico, tecnológico, técnico o una habilidad cualquiera-, háganse las siguientes preguntas: ¿Soy capital productivo o trabajo? ¿Soy empresario-emprendedor o trabajador? ¿Soy productor o consumidor? ¿Aprendo o trabajo? ¿Enseño o me enseñan? ¿Soy paciente o estoy empoderado para tomar decisiones sobre mi salud? Yo he intentado responderme muchas veces estas preguntas y les aseguro que, a diferencia de lo que ocurría hace unos años, la respuesta única es cada vez más difícil. Y, he aquí, la paradoja de nuestros tiempos, la economía es cada vez más diferente y lo seguimos queriendo interpretar todo con los esquemas tradicionales. Y todo, porque la naturaleza del átomo económico ha cambiado." Hacia la nueva economía de las transacciones (J.Torrent)
    La novedad no es la colaboración. Lo que ha cambiado radicalmente es el comportamiento de las personas y, en consecuencia, la naturaleza de sus transacciones. En la nueva economía de la transacción, la verdadera moneda de cambio es el conocimiento.

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  • Silvia CC 16 de mayo
    00:07

    Muchas Gracias por tan esclarecedor articulo al que, con mucho gusto, daremos difusión.

    Aqui la pagina de la Economia del Bien Comun como otra de las fuentes donde seguir inspirándose ;-)
    http://economia-del-bien-comun.org/es/node/17
    y, a modo de ejemplo, os compartimos también la pagina de la primera agroalimentaria auditada para el Balance del Bien Comun en España: Subbetica Ecologica
    http://www.subbeticaecologica.com/p/economia-del-bien-comun.html

    Buen Provecho!

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